"Chatbot" suena a algo complicado o a una moda pasajera, y por eso muchos negocios locales lo descartan sin mirarlo de cerca. Aquí van las preguntas reales que nos hacen, respondidas sin rodeos.
¿Qué es exactamente, en la práctica?
Un asistente que responde en tu web o WhatsApp las preguntas que te hacen siempre: horario, precios, cómo llegar, si tienes disponibilidad. Responde al momento, a cualquier hora, sin que nadie de tu equipo tenga que estar pendiente del móvil.
¿Qué puede hacer y qué no?
Puede: contestar preguntas frecuentes, recoger los datos de un cliente potencial fuera de horario, y avisarte para que tú cierres la conversación cuando haga falta algo más humano. No puede: sustituir una conversación de venta compleja, ni resolver casos que no ha visto antes sin que alguien revise cómo responde. Es una herramienta que filtra y agiliza, no un vendedor automático.
¿Cuánto cuesta?
Desde 250€/mes (mínimo 100€/mes según el volumen), con pago mensual. No es una compra única porque requiere mantenimiento y ajuste continuo — un chatbot mal cuidado da peor imagen que no tener ninguno.
¿Cuándo merece la pena?
Cuando pierdes clientes fuera de tu horario de atención, cuando el equipo repite las mismas cinco preguntas todo el día, o cuando tienes tráfico suficiente en la web como para que unas cuantas conversaciones al día se traduzcan en citas o ventas reales.
¿Y cuándo no?
Si apenas recibes consultas todavía, empieza primero por tener una web que genere ese tráfico. Un chatbot sin conversaciones que atender no aporta nada.
Si quieres ver si tu negocio está en el punto en el que un chatbot ya compensa, en una consultoría gratuita lo revisamos juntos sin compromiso.